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Gestión del riesgo fomentando y reforzando la conducta o comportamiento seguro

Articulo publicado en el Boletín Semanal de Adegi Nº 17

Se ha trabajado mucho a nivel técnico, cada vez las organizaciones cuenta con más y mejores medios para la realización de los trabajos de forma segura; se ha trabajado mucho en formación, para que los trabajadores tengan conocimiento sobre cómo proceder de forma segura; pero se ha trabajado poco en el ámbito de las actitudes y conductas seguras, que el operario identifique la conducta segura para la realización de la tarea y quiera (tenga la motivación de) optar por ella y no por otras (más rápidas, cómodas, etc.).

La revisión de los conceptos de conducta segura, actitudes y percepción del riesgo pretende dar luz a la explicación de las causas de los accidentes de trabajo, que podrían ser mejor abordadas desde una perspectiva más centrada en la conducta de trabajadores y supervisores, y cómo éstos interactúan y participan en la gestión de la prevención de riesgos laborales en la organización, generando inercias potenciadoras de comportamientos seguros o inseguros.

El análisis funcional del comportamiento permite aplicar conocimientos desarrollados en la psicología del aprendizaje al campo de la seguridad. De hecho esta aplicación ha resultado extraordinariamente fructífera, tanto en términos de comprensión del fenómeno de los accidentes laborales, como en su efectiva reducción mediante programas de acción preventiva comportamentales.

Simplificando, para no extendernos en el presente artículo que simplemente pretende animar a la reflexión, aprendemos, entre otros mecanismos, por condicionamiento clásico u operante: un comportamiento incrementa o disminuye su probabilidad de aparición en función de los acontecimientos que le suceden, denominados consecuentes. Si un comportamiento no recibe ningún refuerzo, ni interno ni externo, ni material ni social, tiende a extinguirse.

Así podemos realizar un análisis para la identificación de los estímulos externos o internos que sostienen los comportamientos seguros e inseguros en la Organización.

En el análisis funcional del comportamiento inseguro con mucha frecuencia identificamos consecuencias reforzantes, inmediatas y tangibles (menos cansancio, mayor rapidez, más comodidad, más producción, más tiempo libre…), y consecuencias aversivas (mayor probabilidad de accidente), que son de naturaleza probabilística, no tangibles.

En el análisis funcional del comportamiento seguro con mucha frecuencia identificamos ausencia de consecuencias reforzantes inmediatas y tangibles, y presencia de consecuencias aversivas inmediatas e importantes (más cansancio, incomodidad, más tiempo, menor productividad, menos recompensas económicas, …).

El balance negativo descrito potencia la aparición de comportamientos inseguros en detrimento de los seguros. Dicho fenómeno puede observarse muy bien con el ejemplo del uso de Equipos de Protección Individual. El operario puede experimentar incomodidad en su uso, lo que actúa como consecuencia aversiva inmediata, tangible y relevante, inhibiendo su uso, que contribuiría a minimizar la probabilidad de accidente, reforzante intangible.

Podríamos concluir que existe un desequilibrio de consecuentes a favor de la conducta insegura.

A la luz de estos datos, parece evidente que para incrementar las conductas seguras de los trabajadores no es suficiente con realizar actividades formativas o campañas divulgativas.

De forma complementaria habremos de realizar un análisis funcional para entender las causas de los comportamientos inseguros de alta frecuencia para poder actuar sobre ellas de forma efectiva, a todos los niveles, dirección, encargados y trabajadores. Podremos así entender las inercias que se generan en la organización que potencian el mencionado desequilibrio hacia la conducta insegura.

Revertir dicho desequilibrio es el objetivo de los programas de intervención comportamentales, incrementando las consecuencias reforzantes de los comportamientos seguros (PROGRAMAS DE REFUERZO), e incrementando las consecuencias aversivas de los comportamientos inseguros (SANCIONES o MEDIDAS DISCIPLINARIAS). Especialmente efectivos serían los PROGRAMAS DE REFUERZO.

La aplicación de programas de intervención centrados en la conducta o comportamiento, al uso de los mencionados, permitirá reducir sensiblemente los accidentes de trabajo, las enfermedades profesionales, el absentismo, y los costes económicos derivados de la falta de seguridad, potenciando el bienestar y el compromiso.

Fdo. Iñigo Zarraquiños Elorza

Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales. Licenciado en Psicología.

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